lunes, 8 de diciembre de 2008

Mecanismos de la Variabilidad

Después de varias discusiones entre los científicos sobre la evolución, parecía que se había comprendido como se había generado el proceso evolutivo en el ámbito de la selección natural, pero surgía una pregunta ¿Cómo se producía la variedad en la descendencia?
Esto se debía a la presencia de flora y fauna muy parecida, que existía en diferentes partes del mundo; un ejemplo se dio en la variedad de tortugas y pinzones existentes en las islas Galápagos observadas por Darwin
Apoyándose en los experimentos de Mendel sobre genética, se vio que las características de los padres son transmitidas a los hijos, pero que estos adquieren características diferentes, esto se debe a los mecanismos generadores de variabilidad. Los mecanismos más importantes son: reproducción sexual, mutaciones y microevolución.

Reproducción sexual. Esta se da con la unión de los gametos masculino y femenino que origina a un individuo con características semejantes, pero diferentes a sus padres, es decir, se combinan, no se mezclan los caracteres paternos y maternos, a través de los genes.
Mutaciones. Son cambios que son producidos en el material genético de los padres, y los hijos reciben dicha información ya alterada con lo cual se favorece al nuevo individuo ofreciéndole ventajas. Las mutaciones sólo son heredables cuando afectan a células reproductoras
Microevolución. Es el proceso por el cual, a partir de una especie ya existente, se origina otra, y puede ocurrir por:
· Aislamiento geográfico: Esto se da cuando dos poblaciones de organismos similares quedan aisladas por barreras geográficas, evolucionan de forma distinta. Por ejemplo, las poblaciones de mamíferos de Australia al quedar aisladas evolucionaron de modo distinto a las del resto del mundo.
· Tendencias evolutivas diferentes: Es cuando en algunos individuos de una población se producen variaciones genéticas, que pueden dar origen a otra línea evolutiva. No interviene, pues, la selección natural. Por ejemplo, el elefante africano tiene orejas más grandes que el asiático, porque vive en regiones más cálidas y las orejas le permiten eliminar mayor cantidad de calor.