lunes, 8 de diciembre de 2008

FÓSILES

Los fósiles constituyen una prueba para el estudio de la evolución de la vida. Un fósil no sólo se refiere a huesos, dientes, tejido o conchas conservadas en forma de roca sino que también se usa para designar toda huella o prueba dejada por algún ser vivo en tiempos pasados. Un fósil puede consistir en:
· Una estructura original, como un hueso, en el que las partes porosas han sido rellenadas con minerales, como calcio o sílice, depositados por las aguas subterráneas (a, e y f)
· Un material, como la madera, cuyas moléculas han sido reemplazadas por mineral.
· Los moldes naturales formados tras la disolución por aguas subterráneas de las partes duras de algunos organismos; las cavidades resultantes se rellenan más tarde de sedimentos endurecidos que forman réplicas del original (fig. b, d y h)
· Huellas o pisadas de animales (fig. c)
· Huevos
· Restos intactos conservados en terrenos congelados, lagos asfálticos y turberas
· Insectos atrapados en la resina endurecida de antiguas coníferas (ámbar) (fig. g).
· Excrementos fosilizados (coprolitos), que suelen contener escamas de peces y otras partes duras de animales devorados.

Los fósiles permiten interpretar el ambiente que habitaron, sus características fisiológicas y su relación evolutiva con otras especies, sus depredadores y la probable causa de su muerte. Los fósiles índice sólo se encuentran en rocas de una época especifica por lo tanto pueden determinar de manera indirecta la edad geológica de las rocas de un estrato dado.

Técnicas de datación en fósiles
Básicamente son dos los métodos usados para calcular la edad de los fósiles: la datación relativa y la datación radiométrica.

Datación relativa. La corteza terrestre se forma por capas de rocas superpuestas. Las capas más profundas son las más antiguas, y las más superficiales las más recientes. Así, los fósiles encontrados en capas profundas son más antiguos que los hallados en capas superficiales. Esto permite calcular relativamente, por simple comparación, la edad aproximada de los fósiles, siempre y cuando sea posible calcular la edad de un estrato. Este método es muy impreciso, aunque se usa en combinación con la datación radiométrica.
Datación radiactiva. La datación radioactiva permite medir tiempos geológicos que se asignan en base a la velocidad de desintegración de los isótopos radioactivos. Cada isótopo se transforma en otro en un tiempo determinado llamado vida media que es el lapso en que la mitad de los isótopos de una muestra se transforman en isótopos de otro elemento.